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viernes, 28 de agosto de 2009

Deberes del esclavo


Históricamente, el objetivo de los esclavos era trabajar para sus dominantes. Los esclavos eran valiosos básicamente como fuente de trabajo.

Hoy en día, los esclavos continúan trabajando para sus dominantes. Mucha gente disfruta del rol de sumiso, en especial lo que yo llamo "sumisión pasiva", donde todo lo que tienen que hacer es tumbarse y absorver todos los "regalos" que su dominante les dé. La "sumisión activa", en cambio, implica que el sumiso haga cosas para él o al dominante. Dar un masaje al dominante o hacerle sexo oral son ejemplos de sumisión activa.

En una relación SM, es habitual para los esclavos servir a sus dominantes. Esto es especialmente cierto en lo que se refiere a la mayoría de tareas cotidianas menores. Los buenos sumisos limpian después de una sesión. También pueden cocinar para su dominante, limpiarle la casa, hacerle la colada, ir a la compra y realizar para sus dominantes otros tipos de tareas cotidianas y rutinarias.

Un truco clásico utilizado para desenmascarar a un falso sumiso (normalmente un hombre heterosexual) es, cuando dice "señora, haré todo lo que quiera, señora", responderle "¡genial¡ ¿Me limpiarías los cristales?". Un sumiso auténtico cumplirá su promesa. También limpiará tu coche y cualquier otra cosa que esté sucia.

Algunas amas profesionales permiten a sus sumisos más pobres realizar tareas a cambio de una sesión. Naturanlmente, el sumiso debe hacer buena parte del trabajo, y hacerlobien, para ser remunerado.

Quiero tomarme un minuto para hablar sobre la especial relación entre un sumiso y el material SM que se utiliza con ellos. A algunos dominantes no les gusta que los sumisos toquen el material; otros quieren que los sumisos se impliquen en su cuidado y mantenimiento. Por ejemplo, el dominante y el sumiso pueden ir juntos a comprar cuerda y otros materiales que se usarán con el sumiso (yo mismo lo he hecho unas cuantas veces y estas excursiones pueden haber sido muy divertidas y memorables para ambos).

Después. el sumiso puede llevar la cuerda a casa, lavarla, cortarla, marcarla y asegurar los cabos, antes de presentar la cuerda finalizada al dominante.

A veces el dominante y el sumiso trabajan juntos para preparar e instalar el equipo. Yo incluso he asistido a "fiestas de instalación de ganchos".

También creo que es una buena idea para el sumiso que se le asigne el deber de reponer el material y recoger la habitación después de una sesión (por cierto, parece que esto es mejor hacerlo tan pronto como sea razonablemente posible después de la sesión, mientras se mantiene la energía erótica. Limpiar "a la mañana siguiente" a menudo puede ser un deber frío y pesado). También debería encargarse de la limpieza adecuada de los juguetes.

En general, considero el cuidado, mantenimiento y almacenamiento del material SM un deber del sumiso y responsabilidad del dominante.

Servicio. Cuando se ordena a un sumiso que vaya a buscar algo, puede traérselo a su dominante, arrodillarse, besar el objeto y entregarlo graciosamente al dominante. El sumiso lo aguantará hasta que el dominante lo coja, lo que puede que no sea por un rato corto.

Información de: BDSM, introducción a las técnicas y su significado
Escrito por: Jay Wiseman
Editado en España por: Ediciones Bellaterra

Fotografía de: Photos with attitude

miércoles, 26 de agosto de 2009

Comportamiento del poni por José Luis Carranco Vega


Nuestro nuevo poni debe acatar unas pocas, pero estrictas, normas hasta que le indiquemos que deje de ser poni para volver a su condición de esclavo/a humano. Jamás debe hablar, ni si quiera intentarlo, pues la mayor parte del tiempo se lo impide el bocado.

Durante los primeros adiestramientos es recomendable forzarle a que hable a base de preguntas, recriminaciones o lo que se nos ocurra para hacerle hablar cuando no debe. Eso nos proporcionará motivo de castigo y al poni, razones dolorosas que le harán ser más poni en adelante.

Sólo puede expresarse a través de relinchos, resoplidos, pataleos o miradas. Como la palabra clave para interrumpir no podrá (aunque lo intente) ser pronunciada, deberá ser sustituida por una actitud, gesto, postura o similar, como caer de rodillas, por ejemplo.

Debemos prestar especial cuidado a las limitaciones de nuestro poni y estar atentos a su resistencia, pues sufre un notable esfuerzo físico junto con una limitación en su expresividad, y aflojar el ritmo o hacer descansos ante la duda.

Tampoco podrá emplear las manos para nada, salvo cuando deba estar a cuatro patas. En ningún caso las utilizará de modo humano, como coger objetos, rascarse o tocarse. Aunque habitualmente le sea imposible por medio de arneses o ataduras, debemos reprimir esa tendencia en los momentos que no sea así. Además, la imposibilidad de tocarse le hará más sensible y agradecido a nuestras caricias, palmadas cariñosas en la grupa, rascarle la cabeza, etc.


Del mismo modo, es incapaz de alimentarse por sí mismo y depende de su amo/a, que decidirá lo que comerá, cuándo y cómo. Esto, que a priori parece casi una carga para su amo/a, en realidad da mucho juego como táctica de dominación y humillación. Imaginad que habéis dado una buena caminata por el monte (uno en el que no haya paseantes, o sea muy improbable) con vuestro poni, al que además habéis hecho correr de vez en cuando. Aún mejor si tenéis carro y es el poni quien tira mientras vosotros dirigís y llevaís la fusta para que mantenga el ritmo.

Al mediodía, amo/a y poni tienen un hambre de caballo, valga la redundancia. El hambre y vuestra fusta obligarán a comer al poni del bol que le habéis preparado con algo entre humano y herbívoro como lechuga, zanahoria, fruta, maíz, cereales de desayuno... todo ello bien torceado y sin aliñar (es un poni, ¿no?). No tiene más remedio que comérselo metiendo la cabeza en el bol, manteniendo las manos fuera de uso. Si además no le gusta la verdura, es otro castigo... Para beber, lo mismo, no olvideís que el ejercicio hace perder mucho líquido, y si le obligáis a beber en grandes cantidades tendremos otra faceta de humillación a considerar.

Su sexualidad y necesidades fisiológicas están también en nuestras manos, al igual que como esclavo/a, aunque en una línea diferente. Como veremos más adelante, sus posibilidades varían en función del arnés que decidamos colocarle, pero en un mayor realismo del rol deberíamos autorizarle (en el campo o en su establo, si tenemos) a aliviar vejiga y recto cuando le apetezca, pero sin variar su postura, en pie o a cuatro patas. En cuanto a su excitación sexual, la condicionaremos básicamente por medio del arnés, como se verá más adelante, o bien, si preferimos ver a nuestro poni completamente desnudo, sin arnés, podemos (principalmente en caso de un macho) autorizarle a excitarse o no antes de la sesión como poni.

Aunque nadie puede decirle a un potro que no se excite, sí podemos advertir a nuestro poni que esa excitación será reprimida sin miramientos. Claro que esto es al gusto de cada cual; personalmente opino que es más interesante ver a un sumiso excitado pero que no puede ni siquiera tocarse.

Información de: Las reglas del juego: el manual de BDSM
Escrito por: José Luis Carranco Vega
Editado en España por: Ediciones B

Fotografías de:
(1) Astroluc2
(2) Encordees

lunes, 29 de junio de 2009

Comprar equipo SM "formal"


Llegará un momento en el que querreís comprar productos SM "de verdad". Esto puede ser divertido y excitante, pero os recomiendo que presteís atención a dónde compraís qué. El consumismo inteligente es aquí tan importante como en cualquier otra faceta de la vida. El precio, la calidad y la seguridad en la fabricación pueden variar enormemente en este ámbito.

Recordar la regla número 1 del consumismo: comprar las tiendas. Algunos precios son razonables, pero más que unos pocos son absolutamente exorbitantes. Asimismo, tened en cuenta que es posible que un artículo muy caro sea muy valioso, mientras que otro muy barato sea tirar el dinero.

Las tiendas que venden artículos que pueden utilizarse en el juego SM son los supermercados, las droguerías, los bazares, las ferreterías, las tiendas de hípica, las tiendas de productos para granjas, las tiendas de artículos paramilitares, las librerías para adultos, los sex-shops y, por supuesto, las tiendas de productos SM.

He descubierto con que las tiendas de hípica son un excelente sitio donde comprar fustas. (Elegí la mía entre un amplio surtido de ellas en una tienda de este tipo. La joven dependienta me miró a cierta distancia mientras inspeccionaba las diversas fustas -tenía una cita con un masoquista de alto nivel esa semana- y pude ver cómo su mirada de sospecha se convertía en certeza.)

Las tiendas de suministros para oficinas a menudo tienen una extraordinaria variedad de pinzas a precios muy razonables. Las tiendas de prodcutos paramilitares tienen esposas, pero os pueden mirar con cierta desconfianza si compraís grilletes de piernas. (Cuando compreís tales artículos, recordar quedaros con marcas bien conocidas; por ejemplo, Peerless o Smith & Wesson.) Las tiendas de suministros médicos tienen tijeras para vendas, gasa Kerlix, vendas triangulares y otros artículos. (Las gasas y las vendas no necesitan ser estériles para nuestros propósitos y los materiales "limpios" son mucho más baratos.)

El equipo SM "realmente formal" - collares para humanos, un azote o restrictores de cuero - es mejor comprarlo en tiendas para dultos, sex-shops y tiendas de artículos SM. (La verdad sea dicha, sería mejor para todos si comprarais las esposas y demás también aquí.) Recordar comparar tiendas y estad atentos a cosas tales como látigos con bordes y aristas afilados. Muchas de las tiendas de baja calidad os venderán alegremente un artículo tan peligroso, pero lo maquillarán de tal manera que os cargarán por él un precio astronómico.

No os cortéis a la hora de hacer preguntas en una tienda "erótica". El personal de las mejores invertirá gustosamente un tiempo razonable explicándoos cómo están hechos los artículos. Una petición: por favor, no abuséis de su tiempo a no ser que realmente pretendáis hacer una compra significativa durante esa visita.

Recordar que muchas tiendas aceptan peticiones por correo. Os enviarán un catálogo por poco dinero si demostraís vuestra mayoría de edad. También puede ser que os hagan preguntas por teléfono. (Recordar mantener vuestra llamada como si fuese una llamada de negocios, porque tienen mucho cuidado con los timos telefónicos.)

Información de: BDSM, introducción a las técnicas y su significado
Escrito por: Jay Wiseman
Editado en España por: Ediciones Bellaterra

Fotografía de: MentalSeduction Leather Stuff

viernes, 26 de junio de 2009

Comunicación por José Luis Carranco Vega


La comunicación es esencial. Hablar largamente con tu pareja sobre tus fantasías sexuales es obligado; aunque a muchas personas les resulte muy difícil abordar este tema, hay que dar el paso. Quizá no seas comprendido; pero también puedes llevarte una agradable sorpresa.

Es importante hacer ver que los juegos de dominación y sumisión son útiles para reavivar la relación sexual en pareja, ya que la monotonía es una de las principales causas de ruptura de éstas, y sobretodo intentar que tu pareja entienda que tu "perversión" o gusto por el BDSM no es algo insólito y enfermizo. Por ello la comunicación ha de ser fluida, sin guardarte nada (como debe ser en toda relación de pareja), pero planteándolo de forma pausada y sin prisas.

También es importante evitar que nuestra pareja (como se suele decir) tenga que buscar fuera de ella lo que no encuentra en casa, en muchas ocasiones son fantasías fáciles de contentar. Y no olvidemos nunca que el amor o la vida de pareja es u tira y afloja, yo cedo en tus gustos y tú cedes en los míos, siempre que estas cesiones no causen un daño físico o psicológico no deseado, y recuerda que donde hay amor, debe haber siempre comprensión y tolerancia.

Si al practicar BDSM son más divertidas las fantasías en sí que las prácticas de éstas, seguramente no has sabido comunicar bien la idea, habéis fallado en algo o realmente son única y exclusivamente fantasías, que siempre es bueno tenerlas, aunque al final no las llevemos a la práctica.

No me cansaré de repetir a lo largo de este manual que en las diferentes disciplinas BDSM se ha de entrar poco a poco, incluso en las más inocentes, e ir avanzando lo más suavemente posible hacia un mayor nivel en las sesiones. Un comienzo excesivamente fuerte a causa de la desinformación podría terminar por producir un fracaso en el intento de iniciación en el BDSM y difícilmente tu pareja volverá a querer "jugar" a tu placer favorito si te has pasado ya en el comienzo.

Quizá tu pareja crea que le estás pidiendo que sea esclava las veinticuatro horas del día, todos los días del año y debes explicarle muy bien el funcionamiento de la relación. Por cierto, tengo que comentar que hay casos excepcionales de este tipo.

Es importante comenzar a inciarse tímidamente en el bondage o en la humillación. Lo que cuenta es no precipitarse y recuerda que lo primero es respetar la opinión de la otra parte. Debes pensar que la fantasía es la fantasía y que la vida cotidiana es otra cosa.

Lo normal es que después de una sesión, un fin de semana o el tiempo que se haya pactado jugando, tu mismo o tu pareja volvaís a ser las personas que erais, con sus opiniones y su propia personalidad, sin obligar a nadie a un comportamiento impuesto. Pensemos que si realmente te crees un rol, fuera de escena y quieres llevarlo a cabo con todas sus consecuencias el resto de tu vida, ya sea de dominante o de sumiso/a, imponiendo a los demás ese comportamiento, tienes un serio problema, soluciónalo por la vía profesional pertinente.

Información de: Las reglas del juego: el manual de BDSM
Escrito por: José Luis Carranco Vega
Editado en España por: Ediciones B

Fotografía de: Smile and cry

miércoles, 3 de junio de 2009

Sobre ser un dominante por Jay Wiseman


Cortesía. Los mejores dominantes que conozco son escrupulosamente impecables cuando tratan con los demás. Su ética rivaliza con la de los mejores abogados y médicos. Por ejemplo, son educados, amables y abiertos cuando tratan con otros dominantes (por favor, olvidad el cliché, pero algunas de mis mejores amigas son mujeres dominantes). Asimismo, nunca tratan de dominar y nunca tocan al sumiso de otra persona sin obtener antes el consentimiento de ambos. Finalmente, quizás de la misma manera en que un cirujano describiría una operación a un paciente, describen cuidadosamente las características generales de una sesión propuesta a un nuevo sumiso -dándole así la oportunidad de retirarse-. El consentimiento no es suficiente para los mejores dominantes, buscan el consenso informado.

Los buenos dominantes se reconocen porque son abiertos y amistosos. Comparten libremente sus conocimientos y habilidades con quien consideran apropiado. A menudo son de gran ayuda a la hora de organizar eventos y con frecuencia actúan como anfitriones en clubes SM. Y, por supuesto, no son hostiles a los dominantes con preferencias sexuales diferentes. Por ejemplo, muchos dominantes gays comparten fácilmente su conocimiento con mujeres dominantes heterosexuales y las dominantes lesbianas comparten secretos con hombres dominantes heterosexuales. Toda esta gente reconoce su propio valor y su propia valía, así cómo la de los demás; no son tan idiotas de considerar que su orientación es superior.

Los dominantes de baja calidad, por otro lado, causan irritación allí donde van. Intentan dominar a otros dominantes, imponen una actitud hacia los extraños y hacia la gente de fuera de la sesión y, de alguna manera, intentan mantenerse en una posición superior. Una sumisa novata que conozco de repente se dió cuenta de un hecho: "No es un amo: es un rudo gilipollas". Más aún, los dominantes de baja calidad a menudo se refieren a las sumisas con desdén. Pueden intentar dar órdenes o intentar tocar (quizá incluso fustigar) a alguien que previamente no ha accedido a someterse y pueden exigir un comportamiento sumiso antes de que las negociaciones o incluso de que un encuentro personal haya concluido. Tales comportamientos pueden provocar una reacción fuertemente negativa, llegando incluso a un puñetazo en la cara.

Los dominantes de baja calidad son depredadores con los sumisos: intentan dominar a cuanta más gente mejor. Estas criaturas despiadadas causan la ira y el resentimiento allí donde van y son tratados con desprecio. Por lo general, no duran mucho en la comunidad SM.

Muchos de los mejores dominantes no parecen dominantes cuanto te encuentras con ellos en el mundo vainilla. Excepto quizás por una cierta falta de diligencia en obedecer una orden directa tan rápidamente como otros la obedecerían y una ausencia de ansiedad a cerca de tener contacto visual directo, parecen del todo normales. A menudo se encuentran entre la gente más agradable. (Muchos hombres dominantes heterosexuales de la comunidad SM destacan en los juegos de palabras).

Información de: BDSM, introducción a las técnicas y su significado
Escrito por: Jay Wiseman
Editado en España por: Ediciones Bellaterra

Fotografía de: Plunderbunny

lunes, 11 de mayo de 2009

Máximas SM por Jay Wiseman


1. Casi nunca te verás metido en problemas graves por ir demasiado despacio.

2. El SM es algo que haces con alguien, no algo que haces a alguien.

3. Si tiene que salir mal, normalmente sale mal cuando estaís aislados.

4. Introduce sólo una cosa cada vez, preferiblemente sólo una nueva durante una sesión.

5. Si quieres saber lo que motiva a alguien, mírale a los ojos. Sus ojos no mienten.

6. Más duro no es necesariamente mejor. Más rápido no es necesariamente mejor. Lo más habitual no es necesariamente mejor. Más caro no es necesariamente mejor.

7. Ten cuidado con la trampa del exceso de confianza.

8. Piensa con la cabeza.

9. Cómo reaccionará alguien al bondage erótico es una cosa. Cómo reaccionará a la sumisión erótica es una segunda reacción diferente. Cómo lo hará al dolor erótico, es una tercera.

10. Experiméntalo en ti mismo antes de hacérselo a alguien.

11. Si quieres saber qué es lo que te va, presta una atenta mirada a qué es lo que estás fantaseando justo antes de eyacular cuando te estás masturbando.

12. Un buen final donde acabar una primera sesión es aquel en el que ambas personas sienten que podrían haber ido más lejos.

13. Es mucho más importante que una primera sesión no acabe mal que no acabe realmente bien.

14. La primera sesión con una nueva pareja es la más probable que salga mal.

15. Hay tres aspectos en toda actividad SM: la actividad en sí misma (lo que se hace), la técnica (cómo se hace) y la persona que lo hace. Te puede gustar, o no, cada componente por separado.


16. La principal característica de un dominante de calidad es que vale la pena confiar en él.

17. No hay una "única" cosa para ser sumiso, especialmente para ser un buen sumiso.

18. Empieza más despacio que despacio. Construye más lento que lento.

19. El SM puede jugar con los miedos primarios como con la indefensión frente a algo más poderoso.

20. El sumiso puede llegar a convertirse en un auténtico ido.

21. Nunca atravieses una armadura a no ser que tengas la absoluta certeza de que puedes manejar lo que hay al otro lado.

22. Si vas a adentrarlos en el mundo SM, estás obligado a ayudarles a salir de él. Esto puede llevar su tiempo.

23. Cuanto más excitado está alguien, más dolor puede soportar.

24. Cuanto más puede relajarse mental y físicamente un sumiso, más lejos puede llegar.

25. La sumisión y el masoquismo son dos cosas muy distintas. Mientras que el uno suele incluir al otro, algunos sumisos no son en absoluto masoquistas y algunos masoquistas no son en absoluto sumisos.

26. Aprender SM es como aprender a practicar el sexo desde el principio.

27. Cuando dos personas están solas juntas y una de ellas está desnuda y atada y la otra está de pie ante ella, con pinzas y otros elementos de tortura, no es el momento de tener un intercambio serio de expectativas.

28. Si no tienes un título RCP vigente, no te puedes llamar a ti mismo dominante responsable.

29. Nunca ates a un sumiso en una posición que requiera de su ayuda para liberarse.

30. Si quieres ser bueno utilizando el equipo, primero sé bueno utilizando tus manos.

Información de: BDSM, introducción a las técnicas y su significado
Escrito por: Jay Wiseman
Editado en España por: Ediciones Bellaterra

Fotografías de: Jean Paul Fischbein

martes, 5 de mayo de 2009

Algunos principios básicos del bondage por Jay Wiseman


1. Nunca es necesario atar ninguna parte del cuerpo tan fuerte que empiece a hormiguear o dormirse.

2. Ningún bondage tiene que ver con la parte frontal del cuello.

3. Nunca (y nunca significa nunca) atéis a alguien y le dejéis solo. Permaneced tan cerca de una persona atada tanto como lo estaríais de un niño a vuestro cargo. Si le amordazaís, quedaos incluso más cerca. Tened especial cuidado con cualquier puerta entre vosotros y el sumiso, conozco un par de casos en los que el dominante se descuidó y la puerta se cerró a sus espaldas, haciendo muy difícil poder volver a entrar rápidamente donde estaba el sumiso.

4. El bondage debería ser seguro. El sumiso y el dominante deberían estar seguros de que al sumiso no le sería imposible, ni siquiera extremadamente difícil y arduo, escapar sin ayuda. Tened en cuenta que el bondage de cuerda suele aflojarse con el tiempo.

5. Ambas partes deben asegurarse de tener a mano algún método de emergencia de liberación rápida, que debería llevar menos de sesenta segundos, y preferiblemente menos de treinta. Por lo común, esto implica que haya unas tijeras para vendas a mano y que también haya luces (sena linternas o luces de emergencia) inmediatamente disponibles en caso de emergencia.

6. Vigilad los cortes. Evitad que la cuerda sesgue la piel al atar o desatar, ya que tales cortes duelen de una forma muy poco erótica. No lo hagáis a no ser que específicamente queráis que el sumiso experimente esta sensación en especial. Si debéis hacer algo parecido (digamos que pasáis una cuerda por debajo de otra), poned el dedo entre la cuerda y la piel del sumiso.
Nota: Algunos dominantes utilizan una cuerda muy suave y hacen un pequeño punto de sangría a través de la piel del sumiso como experiencia sensual.

Algunos dominantes consideran muy impertinente que un sumiso examine su bondage detenidamente, pero otros les animan a hacerlo. Estos últimos quieren que el sumiso entienda hasta qué punto está atado de forma segura.

Información de: BDSM, introducción a las técnicas y su significado
Escrito por: Jay Wiseman
Editado en España por: Ediciones Bellaterra

Fotografía de: LazarusWalking
Modelo: Elmerald

sábado, 2 de mayo de 2009

Reglas de oro para una sumisa


Reglas de oro para una sumisa

A partir del momento en que tu amo te acepta como sumisa pasas a ser de su entera propiedad en cuerpo y mente y tu única aspiración será adorarle y complacerle cada día mas y mejor. Servirás, obedecerás y satisfarás siempre a tu amo. Tu sumisión será completa. Tendrás solamente un amo y maestro.

Tus únicos deseos como buena sumisa deben ser las órdenes de tu amo. Tu eres un instrumento que tu amo que podrá llamar como quiera y usar en cualquier momento para obtener placer interno, placer sexual o mental. Tu obligación es darle el máximo y tu recompensa asumir tu posición. No hay nada más grande que hacer tu trabajo como sumisa correctamente.

No harás nada que no sea ordenado o autorizado por tu amo. Permanece siempre expectante porque las órdenes te serán dadas de muchas formas: de viva voz o con una simple mirada, a puntapiés o a latigazos, chasqueando los dedos o señalando. Escucha con la máxima atención las palabras de tu amo y cumple sus órdenes al pie de la letra. A cualquier indicación de tu amo contestarás siempre "Si, mi amo" o "Sí, mi maestro" ... o lo que él te ordene, agachando la cabeza.

Para ti el NO es impronunciable sin una explicación. No tienes derecho a cruzar tu mirada con la de tu amo a menos que él te lo permita. Permanece con la cabeza baja en señal de obediencia y sumisión salvo para determinados casos que deberás aprender. Tendrás confianza en tu amo y debes saber que él piensa siempre en tu bienestar emocional y físico.

Tu amo establecerá las metas que debes conseguir y serás responsable de conseguir esas metas. Aceptarás cualquier recompensa, disciplina o castigo que tu amo te imponga, porque eso hará de ti una sumisa mejor. Te está permitido sugerir nuevas formas de entrenamiento, dirigiéndote a tu amo de forma respetuosa. Recuerda que eres el tesoro más grande de tu maestro. Discutirás con detalle tus límites con tu maestro. Nunca demostrarás desacato hacia tu maestro en ninguna forma.

Tus acciones reflejarán la categoría de tu maestro, estés o no en su presencia. Te esforzarás en mantener un comportamiento sumiso apropiado en cualquier circunstancia. Estarás siempre atenta a las necesidades de tu maestro. Estarás siempre dispuesta a responder a ellas con lo mejor de tus capacidades. Escucharás con interés todo lo que tu amo tiene que decir durante tu entrenamiento.

Comunicarás siempre tus emociones a tu amo. Siempre que tu amo hable, incluso cuando tú estés hablando, guardarás silencio y nunca le interrumpirás.

Para recibir placer debes ganarlo. Darás gracias a tu amo por todo lo que te da. Guardarás siempre sumisión a tu amo esté o no presente, a cualquier hora, en cualquier lugar, bajo cualquier circunstancias, sin importar quién puede estar presente.

Tu mayor satisfacción será satisfacer a tu amo. No puede haber mayor dolor que el sentimiento de saber que tu amo no está satisfecho de ti. Aceptaras los castigos como medio para corregir tu comportamiento. Confesarás a tu maestro tus desobediencias, de modo que él pueda decidir si tales violaciones requieren disciplina o castigo. Dentro de lo malo, la sinceridad a tu maestro será premiada.

Nunca tocarás o frotarás tus pechos, o sexo con las manos, juguetes o cualquier objeto y de cualquier manera que puedas experimentar placer sexual o sensual sin el permiso de tu amo. Para ello deberás preguntar claramente "¿Puedo tocarme maestro?".

Llevarás tus piernas y sexo completamente depilado, a menos que tu amo ordene lo contrario. Mantendrás tu pelo con el estilo y color que satisfaga a tu amo.

Usarás el collar que tu amo te ha dado, con orgullo porque es un signo de pertenencia y dedicación a tu Maestro.

Mientras estés en escena, pero no seas usada permanecerás en el rincón que tu amo te tenga reservado, guardando la que debe ser tu posición natural: de rodillas, con la cabeza agachada y en silencio. Podrás apoyar las nalgas sobre tus talones pero mantendrás la espalda erguida y los brazos pegados al cuerpo para realzar tus pechos. Apoyarás las palmas de las manos sobre los muslos y procurarás que los dedos queden bien estirados y separados. Tu otra posición natural será a cuatro patas, como una perra. Tu posición natural frente a tu amo es de rodillas, con tu cara a la altura de su sexo.

No te preguntes las razones de las órdenes o castigos de tu amo. Simplemente acéptalos y cúmplelos poniendo todo tu empeño en ello. Tu dolor es el placer de tu amo y esa es la única razón de tu servidumbre. No esperes de tu amo muestras de afecto. Solo espera que lo mas parecido a ellas serán los azotes de su fusta, que agradecerás uno a uno diciendo "Gracias, mi Maestro" o lo que él te ordene. Toda cosa que tu amo te de y que sea más satisfactoria que un azote será un regalo que tu amo jamás daría a nadie. Valora todo lo que recibas.

Te comportarás en público con la máxima discreción, pero si tu amo desea exhibirte, deberás vestir la indumentaria apropiada y adoptar poses obscenas y extremadamente provocativas. Tu amo decidirá las prendas que debes usar en cada situación, Por regla general se consideran imprescindibles un collar de perra y calzado de tacón alto, sean botas por encima de las rodillas o zapatos de salón que estimulen su fetichismo. Cualquier otra prenda no deberá dificultar el acceso inmediato de tu amo a tus orificios. Se recomienda que los bodys, corsés, etc. dejen los pechos al descubierto y los realcen. Cualquier prenda que no siga estas normas debe de ser autorizada por tu maestro. Te sentirás orgullosa de llevar el collar de perra o cualquier otro atributo de sumisa que tu amo te imponga (cadenas, marcas, etc) pues significan que le perteneces.

Cuida tu cuerpo para que tu amo te encuentre siempre atractiva y dispuesta a ser usada. Mantén con el máximo cuidado la higiene corporal. Evita los perfumes fuertes y los excesos de cosmética y maquillaje salvo que tu amo lo desee. Tu cutis, tus labios, tus pechos o tu sexo deben parecerle apetitosos en todo momento.

En presencia de tu amo cuida tus gestos, tus posturas y tus movimientos de forma que resulten excitantes. Sedúcele en todo momento. Descubre tu misma cuándo le apetece verte insinuante y sensual y cuándo desea que seas la más guarra y la más salvaje de las putas. En este caso demuéstrale sin ninguna reserva que estás hambrienta de su sexo y de su látigo, aunque será el quien decida lo que debes hacer.

El semen de tu amo será para ti un regalo precioso y un exquisito manjar que en ningún caso debes desperdiciar.

En presencia de tu amo no tendrás intimidad. Pide su autorización para hacer tus necesidades y él decidirá cómo y dónde debes hacerlas. Dormirás desnuda y en el suelo. Si tu amo te permite hacerlo de forma más confortable considéralo un privilegio.

Cuando tu amo te ordene que cojas o le traigas algo, tu forma natural de hacerlo será con la boca y desplazándote a cuatro patas.

Mantén tu boca, tu lengua y tus labios húmedos y dispuestos para lamer y chupar en cualquier situación, salvo cuando tu amo te amordace.

Por regla general permanecerás en silencio, pero cuando dirijas la palabra a tu AMO hazlo con el máximo respeto y dándole el tratamiento que te ha enseñado (mi amo, mi dueño, mi señor, mi maestro...). Mantén la cabeza baja y háblale sin levantar el tono de voz.

Tus órganos sexuales no te pertenecen. Como todo tu cuerpo son propiedad de tu amo que dispondrá de ellos a su antojo. Tus orgasmos serán siempre autorizados y administrados por tu amo. No tendrás ninguno sin su permiso, que incluso suplicarás cuando estés siendo usada por él. Si incumples esta regla te expones a un castigo muy severo. Las relaciones lésbicas siempre deberán ser autorizadas por tu amo. Acepta las marcas que los azotes de tu amo dejarán sobre tu cuerpo. Son adornos para su placer. Tu amo decidirá si debes ser tatuada o anillada, dónde y cuándo. Una sumisa experimentada ve sus marcas como algo de lo que sentirse orgullosa.

Eres una sumisa y no tienes capacidad de iniciativa, pero debes rehuir de las actitudes puramente pasivas y resignadas, absolutamente inapropiadas. Muéstrate siempre expectante, participativa e imaginativa. De vez en cuando ofrece a tu amo alguna parte de tu cuerpo para su disfrute, regálale prendas u objetos que pueda usar contigo y demuéstrale aquellas de tus habilidades que últimamente no ha explotado. Hazlo para complacerle pero asume que si no lo consigues serás castigada.

El adiestramiento y el aprendizaje de una sumisa no acaban nunca. La imaginación es el mejor instrumento para un perfeccionamiento constante. Confiesa a tu AMO todo aquello que realices en contra de su voluntad, incluso los pensamientos negativos. Sé absolutamente transparente porque la mentira o el engaño significarían el fin de tu sumisión. Ahuyenta tus dudas exponiéndolas abiertamente. Tu AMO decidirá los castigos o la disciplina que mereces y tomará las decisiones oportunas para tu reeducación.

Solicita periódicamente autorización para exponer a tu amo un balance de tu sumisión: los cambios que notas, los logros de los que te sientes orgullosa, aquellas cosas en las que temes no complacerle al 100% y aquellos otros retos frente a los cuales todavía te sientes insegura o temerosa. Pídele ayuda para vencerlos y renueva tus promesas de absoluta sumisión.

El poder y la autoridad de tu amo te infunden respeto. Su sabiduría y su perverso refinamiento te fascinan. Estás orgullosa de pertenecerle y tu máxima satisfacción es comprobar que se siente agusto. Cuando tu amo considere que estás preparada y vuestra relación haya progresado, recibirás su marca permanente, en el lugar que él elija, y del tipo que él elija.

CONCLUSIÓN: si deseas satisfacer plenamente tus fantasías debes concentrar todas tus energías, absolutamente todas, en adorar, complacer y obedecer ciegamente a tu amo.

Nota: Esta guía la publico tal y como me fue entregada por una amiga, que se la entregaron a su vez... No conozco el autor original o su fuente de origen.

Información de: Autor desconocido

Fotografía de: South Bound
Modelo: Sabrina Fox

Términos básicos por Jay Wiseman


En la comunidad SM existe una cierta jerga. he incluido un glosario más completo al final del libro, pero pienso que podría describir brevemente los más comunes aquí. Aparecerán a lo largo del libro, por lo que una breve introducción (en orden lógico, no alfabético) de doce términos comúnmente usados sería útil. (Nota: Hay un amplio, pero no universal, acuerdo entre la comunidad acerca de estas definiciones.)

Dominante: alguien que da órdenes durante el juego SM

Sádico: persona que disfruta infligiendo dolor.

Top: término genérico para alguien que disfruta siendo dominante o sádico. Mucha gente utiliza la palabra "top" para significar alguien que disfruta dando sensación, opuesto a "dominante", que disfruta teniendo el control de otros.

Sumiso: alguien que obedece durante el juego SM.

Masoquista: persona que disfruta recibiendo dolor.

Bottom: término genérico para alguien que disfruta siendo sumiso o masoquista. Mucha gente utiliza la palabra "bottom" para significar alguien que disfruta recibiendo varias sensaciones como opuesto a "sumiso", que disfruta siendo controlado.

Ambivalente: persona que disfruta tanto en el rol de top como en el de bottom.

Juego: actividad erótica SM que incluye bondage, dolor, dominación y así sucesivamente.

Sesión: encuentro entre dos (o más) personas con el propósito de practicar SM.

Juguete: pieza de equipo SM tal como fusta, collar, cuerda y demás. Uno "juega" con "juguetes" durante las "sesiones".

En la movida: miembro de la comunidad SM. Una persona puede decir: "He estado en la movida durante cinco años". Una persona puede preguntar: "¿Están tal y tal en la movida?".

Pervertido: término de reconocimiento afectivo con la comunidad SM. "¡Eh!, pervertido" es algo que se dice en la calle sólo si la otra persona está cerca.


Información de: BDSM, introducción a las técnicas y su significado
Escrito por: Jay Wiseman
Editado en España por: Ediciones Bellaterra

Ilustración de: Razriel

SM definido en una página por Jay Wiseman


El primer punto a entender es que el SM es consensuado. Cada parte, pero en especial la parte sumisa, siempre tiene el absoluto derecho a reducir, cambiar o parar por completo la actividad por cualquier razón, sea la que sea.

El segundo punto a entender es que el SM tiene límites. El límite básico es que, incluso con consenso, la parte dominante no hará intencionadamente nada más allá de la capacidad de la salud mental y física de la parte sumisa. Asimismo, incluso con consenso -o, de hecho, el deseo para ello- la parte sumisa no debería y legalmente no ha de ser asesinada, herida gravemente o puesta en peligro de manera temeraria.

El tercer punto a entender es que el SM se realiza con seguridad. La parte dominante debe siempre dar a la parte sumisa una palabra especial, por lo general llamada "palabra de seguridad", o alguna señal no verbal fácilmente comunicable, para utilizar cuando la parte sumisa realmente necesita reducir, cambiar o parar la actividad. La parte dominante debe siempre, por ley, respetar y permitir esta señal.

Otras consideraciones básicas de seguridad incluyen: no meterse en el SM cuando cualquier participante está cansado, emocionalmente trastornado, bajo los efectos de cualquier tipo de droga (incluyendo, pero no limitándose a, alcohol, cannabis, heroína, cocaína y psicotrópicos); no introducir demasiadas prácticas nuevas en una sola sesión; no atar ninguna parte del cuerpo tan apretadamente que empiece a perder sensibilidad o a hormiguear; no (a no se que ambos tengan mucha experiencia) pegar tan fuerte que provoque sangre o deje marcas considerables; permanecer siempre al lado de una persona atada tan cerca como se estaría de un niño al cargo del cual se está. La responsabilidad principal de saber qué puede hacerse con seguridad reside en la parte dominante.

La participación en una sesión SM debe ser negociada de antemano. Las personas deben participar en SM únicamente con aquellos que conocen bien, en quienes tienen una gran confianza y con quienes tienen una buena relación. Participar en SM con extraños, especialmente en privado, puede ser desastroso. Asimismo, las personas participantes deberían pasar tiempo juntas después de la sesión para discutir lo sucedido y sus sentimientos al respecto. Una señal de una buena sesión es que las personas involucradas querrían hacerlo de nuevo.

Recuerda, el SM trata sobre consenso, límites, seguridad, negociación y diversión.

Las personas interesadas en el SM deberían contactar con un club de SM. El conocimiento, comprensión, perspectiva y habilidades que resultan de discutir, observar y participar en SM con practicantes experimentados no tiene precio.

Información de: BDSM, introducción a las técnicas y su significado
Escrito por: Jay Wiseman
Editado en España por: Ediciones Bellaterra

Ilustración de: Tsuyoshi13

domingo, 26 de abril de 2009

Guía de la perfecta sumisa

La sumisión es el regalo de mi entrega y obediencia que debes tener a tu maestro o amo. Ambos términos significarán lo mismo para tí.
No intentaré manipular a mi maestro y amo. No le presionaré y realizaré mis acciones con el máximo interés, ya que reflejan sus habilidades como profesor y amo. No desconcertaré intencionadamente a mi amo.

Tengo el honor de ser sumisa y me siento orgullosa de qué soy y a quién pertenezco, y nunca tendré ideas negativas sobre mi misma.

Mantendré mi mente abierta e intentaré nuevas cosas con la intención de ampliar mis límites. Continuaré creciendo como sumiso y como humano.

No permitiré que me dañen o abusen de mí. Daré mi "regalo de sumisión" solamente a aquellos que puedan aceptarlo de forma responsable. Sé que ser sumisa no es ser un "felpudo".

Continuaré educándome porque la seguridad de los sumisos es siempre una preocupación.

Seré respetuosa con otros sumisos y aprendices de sumiso y les ayudaré en lo que pueda a seguir una trayectoria correcta.

Seré honesta con mi amo, y le comunicaré con honradez mis necesidades, deseos, límites, y experiencias. Entiendo que la comunicación abierta permitirá que nuestra experiencia sea más placentera y evitará que mi amo me cause algún daño físico o emocional.

"No ocultaré cuáles son las sensaciones de mi mente y de mi y le expondré claramente a mi amo cuáles son los pensamientos o las sensaciones que no comparto.

Nunca guardaré rencor hacia mi amo, sino tan sólo aceptar mi responsabilidad. Mi entrenamiento no se diseña para crear el amo perfecto, sino que por el contrario para transformarme en la sumisa esclavo ideal. Este pensamiento será el primero en mi mente.

El convertirme en una buena sumisa es una aspiración desafiante y requiere práctica y perseverancia. Todo lo que hago en el contexto de la relación significa estar al servicio de Mi amo. Mi amo espera que lo sirva de cualquier forma y manera y según él desee.

Debo aprender a demostrar dominio de mí misma y moderación. Es imposible estar atenta a sus deseos si me distraen otras actividades que no incluyen a mi amo. Recordaré siempre que soy la evidencia visible del entrenamiento de mi amo.

Quitar mis ropas en presencia de mi amo no es un acto sexual, sino simbólico. Mi desnudez representa retirar todas las barreras que lo separarían de su sumisa. Indica mi deseo de no ocultarle nada y de no guardar ningún secreto. Es un recordatorio constante de quién soy. Mi desnudez en su presencia es un privilegio que me permite deshacerme de la coraza impuesta por el mundo exterior y que me sumerja en el mundo que él me ha ofrecido.

No determinaré ningún aspecto de mi sexualidad. Como con el resto de las facetas de mi vida, mi impulso, mi creatividad y mi disfrute sexual son solamente para el disfrute de mi amo. Debo recordar que, a los ojos de mi amo, el servicio sexual no es más o menos importante que cualesquiera otra tarea que me asigna. El realizarlo incorrectamente, o la falta de entusiasmo es una muestra de desacato y es tan castigable como cualquier otro acto de desobediencia.

Debo recordar que mi satisfacción sexual es una recompensa por mi buen comportamiento. Mi placer personal no es un factor determinante en las relaciones sexuales con mi amo. Aceptaré la responsabilidad de una mala escena o de una mala relación. No echaré toda la culpa a mi amo de estas circunstancias, ni le criticaré ante otros porque esté enfadada o celosa. Intentaré que las cosas se resuelvan tal y como estaba previsto y me esforzaré en intentarlo y estar dispuesta para ello.

Seré respetuosa con mi amo, incluso cuando esté en desacuerdo con él, porque sé que todo lo que hace lo hace con la mejor intención e interés hacia mí. Siempre recordaré que mi amo no me ha quitado la libertad. Que yo he elegido la vida que quiero vivir y le expresaré mi gratitud por el regalo que me ha concedido de dejármela vivir a su lado, admitiéndome como su sumisa.

Nota: Esta guía la publico tal y como me fue entregada por una amiga, que se la entregaron a su vez... No conozco el autor original o su fuente de origen.

Información de: Autor desconocido

Fotografía de: Jeff Davison
Modelo: Natalie Addams